Mamá leona: SIMBA

Katia es este mujerón que véis arriba.

Me contactó con una ilusión que traspasaba el móvil para informarse sobre el belly painting para embarazadas.

A Katia le llevo casi 15 años (si no más) y tuve un sentimiento como de hermana mayor con ella.

Me preguntaba todas las cosas como lo hace un niño en un parque de atracciones.

Todo le ilusionaba y le entusiasmaba tanto que no podía evitar tener casi tantas ganas como ella de pintarle la barriga.

Para ella sería su primer belly painting, y yo, con al menos 499 a mis espaldas, me entusiasmé casi tanto como ella.

Y ya no ella, su chico igual.

Luego descubrí que me había etiquetado en un montón de histories de instagram que había ido grabando y me encantó vivir la misma sesión, esta vez, desde su óptica.

Suelo tardar un par -o tres- de semana en editar las imágenes de las sesiones premamá, pero con Katia no ha habido espera.

Estaba deseando tener sus fotos y no he podido hacer más que cambiar mis timmings por ella.

Lo último que tengo en mi whatsapp con ella es una nota de audio dónde me dice que me ha recomendado a todas sus compis de las clases preparto.

Me la como.

=

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.